RISCO CAÍDO

y los espacios sagrados de montaña de Gran Canaria

El conjunto monumental arqueoastronómico de los antíguos habitantes de Gran Canaria

Un espacio sagrado único
testimonio de una cultura singular

En 1996 se descubre en las montañas de Gran Canaria el almogarén o centro ceremonial de Risco Caído, un singular y excepcional complejo arqueológico de carácter religioso y astronómico de los antiguos canarios.

Tal hallazgo representó el redescubrimiento de un espacio de excepcional importancia simbólica para los aborígenes de Gran Canaria. En estos parajes, acogidos en la colosal Caldera de Tejeda, se localizan algunos de los santuarios de montaña más espectaculares de aquellos pobladores insulares, así como una serie de originales construcciones excavadas y realizadas en lugares casi inaccesibles.

Una cultura insular extinta

El contexto cultural e histórico de los espacios sagrados

Risco Caído y el espacio sagrado de las montañas de Gran Canaria albergan un conjunto de manifestaciones y obras bien conservadas, de carácter arqueológico, pertenecientes a una cultura insular desaparecida que evolucionó, en total aislamiento, a partir de la presencia, al principio de la Era, de los primeros bereberes o amazighs insulares de procedencia norteafricana, hasta la llegada, entre el siglo XIII y XIV, de los marinos del sur de Europa en busca de las nuevas rutas de las especias y del comercio de esclavos. Se trata, por lo tanto, de un patrimonio excepcional que expresa un proceso cultural único e irrepetible que se encuentra aún en los albores de su conocimiento.

Los espacios sagrados  de montaña de Gran Canaria

Un conjunto singular de valor excepcional

Los asentamientos trogloditas de la Caldera de Tejeda y su entorno, constituyen una muestra irrepetible de este tipo de hábitats humanos en antiguas culturas insulares, ilustrando un nivel de organización del espacio y de gestión adaptativa de los recursos, altamente eficiente y compleja. El colosal escenario geológico y los paisajes naturales se fusionan con los asentamientos de cuevas rupestres, obras y bancales, creando un auténtico "paisaje cultural" que aún mantiene sus connotaciones simbólicas y cosmológicas.

Observatorio Risco Caído

+El paisaje cultural

En las verticales paredes al norte de la Caldera de Tejeda se encuentra el Santuario de Risco Chapín, un espacio que incluye los yacimientos rupestres de Cueva de Candiles, Cuevas Caballero y Cueva del Cagarrutal. Constituye un complejo de cuevas excavadas que presentan en sus paredes interiores una peculiar tipología de grabados, con gran profusión de triángulos púbicos, grabados en bajo relieve y cúpulas o cazoletas labradas en suelo y paredes. La Cueva de Candiles contiene más de trescientos cincuenta grabados que llegan a tapizar las paredes interiores de la cámara artificial, siendo uno de los sitios arqueológicos que, a nivel mundial, alberga el mayor número de representaciones de este ideograma púbico.

Al margen de estos espacios de montaña, son muy pocos los yacimientos en la isla donde se constata la presencia de este tipo de grabados púbicos que se relacionan con la fecundidad y la fertilidad. La orientación y vocación astronómica se hace evidente en las Cuevas de Caballero y en la Cueva de Candiles, así como su relación simbólica con el Roque Bentayga y el Roque Nublo.

El complejo arqueológico de la Sierra del Bentayga incluye el Roque de Cuevas del Rey y el Roque Bentayga. El primero tiene la particularidad de albergar un denso y singular conjunto troglodita que funcionaba como granero colectivo, y ser lugar donde se localiza uno de los más significativos ejemplos de cuevas-santuarios de los canarios, la Cueva del Rey, decorada con peculiares motivos pictóricos. El segundo es el auténtico epicentro de la simbología y cosmología de los antiguos canarios. El Roque Bentayga fue utilizado como fortaleza inexpugnable hasta su asedio y captura definitiva por las tropas castellanas a finales del siglo XV. Constituye un yacimiento arqueológico de extraordinaria riqueza en el que se distinguen, además del propio poblado, murallas, cuevas con manifestaciones rupestres, inscripciones alfabéticas y el almogarén o templo del Bentayga. El diseño y emplazamiento del almogarén proporciona un asombroso alineamiento natural con el Roque Nublo e indica su uso astronómico como marcador equinoccial, representando una excepcional evidencia arqueológica del relato que hacían las crónicas de la Conquista sobre el particular calendario aborigen.

La Mesa de Acusa, que en sí mismo constituye un impresionante monumento geológico, fue uno de los mayores y espectaculares enclaves trogoloditas fortificados de los aborígenes. Este llamativo asentamiento bordea los escarpes de la gran llanura fértil en la que culmina la meseta. El conjunto de cuevas rupestres, decoradas en ocasiones con bellos pictogramas, y utilizadas como vivienda, graneros, lugares de culto y necrópolis, en combinación con el espacio agrícola que corona la meseta, conforma uno de los paisajes culturales más sugerentes de un hábitat aborigen que ha pervivido hasta nuestros tiempos. Este poblado de "cuevas de los antiguos", tenía hasta hace poco más habitantes que algunos pueblos importantes de la zona norte de la isla.

En la margen izquierda del Barranco Hondo se encuentra el antiguo poblado troglodita de Risco Caído, en un entorno muy rico en vestigios paleontológicos. El asentamiento está formado por una veintena de cuevas artificiales, entre las que destacan dos de ellas, las denominadas C6 y C7, situadas al norte del poblado, probablemente las más antiguas, que acogen lo que fue un santuario de montaña de los antiguos canarios.

Un conjunto de singulares "yacimientos estrella" permiten tejer el espacio sagrado de una de las culturas insulares más sorprendentes y desconocidas del planeta. Una cultura hoy desaparecida que evolucionó en aislamiento prácticamente total durante al menos mil quinientos años.

Estos llamados yacimientos estrella del interior de la isla, que ejemplifican la excepcionalidad de este patrimonio arqueológico y arqueoastronómico, se agrupan en cuatro ámbitos principales: el Santuario de Risco Chapín, la Sierra del Bentayga, la Mesa de Acusa y el Almogarén de Risco Caído.

Santuario de Risco Chapín
Sierra del Bentayga
Mesa de Acusa
Risco Caído

El conjunto de yacimientos representa el testimonio excepcional y único de una cultura insular desaparecida que evolucionó de forma aislada por un período superior a los mil quinientos años. Este legado patrimonial ilustra la odisea de las culturas aborígenes insulares del planeta que han evolucionado durante largos períodos sin influencias externas, originando una cosmología propia y un universo de conocimientos y creencias extraordinariamente singular.

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El Risco Caído

Elemento aglutinador de los espacios sagrados

El Santuario y marcador astronómico de Risco Caído representa una obra arquitectónica única en su género, tanto por su concepción como por su significado y funcionalidad, por su diseño y por los elementos constructivos y simbólicos que alberga. Esta obra puede y debe entenderse como una extraordinaria singularidad en la evolución de la arquitectura rupestre de los antiguos canarios y como un ingenio de referencia, que aúna la cosmología aborigen y la simbología sagrada en el contexto de las antiguas culturas insulares del planeta.

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El Espacio Sagrado

Astronomía, grabados y simbolismo

Las investigaciones arqueológicas que se llevan a cabo apuntan a que este "templo perdido" de los antiguos canarios (cueva Nº 6), funcionaba al mismo tiempo como un ingenioso y preciso marcador astronómico, que señalaba con la entrada de la luz del orto solar, en el interior del templo, los momentos de la llegada de los equinoccios y el solsticio de verano. La entrada de la luz de la luna llena se produce a partir del equinoccio de otoño.

En el interior de esta cueva excavada, diariamente, y al despuntar el alba, entre los meses de marzo y septiembre, la luz del amanecer penetra por una abertura excavada en la cúpula del templo, y se proyecta en una de las paredes de la cámara principal, donde se encuentran manifestaciones rupestres en forma de cazoletas y triángulos púbicos grabados en bajo relieve.

Se trata de una manifestación única que muestra un lenguaje visual insólito para estas culturas, consistente en la proyección dinámica de la luz solar que penetra por la abertura, específicamente diseñada para tal fin, con sus muescas y escotaduras, creando una sorprendente secuencia de imágenes que se proyectan sobre los grabados.

Se recrea de tal suerte un relato con imágenes visuales en movimiento que se repite desde tiempo inmemorial, cuyo discurso se podría relacionar con el papel fertilizador del Sol sobre la Madre-Tierra, representada aquí por el triángulo púbico.

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La conservación del espacio

Descubrimiento, investigación y difusión

Desde 1992, el Cabildo de Gran Canaria ostenta las competencias de protección del patrimonio histórico, y como tal viene realizando un gran esfuerzo para garantizar la protección y mantenimiento de los conjuntos, incluyendo la adquisición de los hitos principales como Risco Caído y otras fincas de interés.

El proyecto integral de Risco Caído, dirigido por los arqueólogos Julio Cuenca y José de León, se viene desarrollando con el apoyo de un equipo interdisciplinar formado por profesionales de diferentes especialidades, que abarcan no solo los trabajos de investigación arqueológica y arqueoastronómica, sino también análisis geológico, geomorfológico y petrológico de todo el entorno.

Además, se vienen aplicando las últimas tecnologías en el estudio del complejo arqueológico, en el marco del soporte a la investigación, conservación, protección y análisis de la autenticidad de los bienes en cuestión. Así se han desarrollado levantamientos mediante escáner-laser de última generación, trabajos fotogramétricos avanzados para el estudio de las manifestaciones rupestres que se encuentran en el interior de las cámaras o cuevas artificiales, y sondeos mediante la aplicación de geo-radar para determinar la posible existencia de patologías internas en las cuevas. En algunos casos, como el de Risco Caído, se han llevado a cabo también rigurosos estudios sobre el estado de las cuevas y su fragilidad, como los que vienen realizando geólogos como Ismael Solá o el Instituto Eduardo Torroja del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

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Relaciones con otros yacimientos del planeta

Risco Caído y los espacio sagrados de montaña en Gran Canaria guardan estrecha relación con algunos de los escasos bienes culturales o mixtos inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial que se refieren a las antiguas culturas insulares.

+La Convención del Patrimonio Mundial