La toponimia de RCESMGC y el paso del tiempo

Más de un centenar de personas asisten a la conferencia de Pedro Quintana sobre “Las fuentes documentales y el estudio del paisaje histórico”
Se inician las visitas guiadas a la exposición de Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña

El historiador Pedro Quintana, experto en propiedad, grupos urbanos y en vivienda popular en Canarias, detalló ante una audiencia de más de un centenar de personas las referencias históricas de diversas fuentes reconstruyendo el pasado de las poblaciones en el ámbito del Risco Caído y Espacios Sagrados de Montaña.

Según el historiador, que pronunció su conferencia este miércoles en el Cabildo de Gran Canaria, la documentación de la venta de esclavos canarios subastados en Valencia y Sevilla es abundante. “Sevilla era el más importante mercado de esclavos del Sur de Europa y muchos canarios fueron vendidos allí, aunque después hubo que devolverles la libertad por intervención de los Reyes Católicos” comentó Quintana puntualizando que existe una amplia documentación, principalmente protocolos notariales, esperando a ser analizada en archivos peninsulares.

El orador comenzó su conferencia explicando el proceso de aculturación que sufrió la población aborigen después de la conquista, y de cómo muchos nombres y topónimos de lugares del área estudiada se transforman desde su denominación original hasta nombres completamente castellanizados. Uno de los ejemplos es el nombre de Artevirgua que se transformó en Barranco Hondo de los Juncales para quedarse finalmente sólo en Barranco Hondo.

Durante su intervención Quintana señaló los condicionantes principales que afectaron a la evolución histórica del ámbito del paisaje cultural, destacando que “el agua se convirtió en elemento propiciatorio para el asentamiento y rápido desarrollo en determinadas áreas de Gran Canaria”. En su relato histórico, el investigador subrayó el papel que tuvo Acusa en la antigüedad cuando era zona de tránsito entre La Aldea, Agaete, la Caldera de Tejeda y Gáldar, y de cómo su producción de cereales se enviaba a Tenerife a través del puerto de La Aldea.

Otro hito que destacó fue la evolución de la recaudación del diezmo de quesos, miel y cera en la jurisdicción de Gáldar que llegó hasta la cifra de un millón de maravedís en el año 1.800.

Desveló asimismo que, hasta que se creó la parroquia de Artenara, los enterramientos había que hacerlos en Agaete o Gáldar, preferentemente en Gáldar. También en Gáldar se sitúa otro episodio histórico en el que interviene la hija del guanarteme de Telde que se había trasladado a vivir a este municipio norteño. Sus descendientes habían adoptado el apellido Betancourt hasta que un biznieto demostró su procedencia de la nobleza aborigen canaria y empezó a usar el nombre de Guanarteme. A partir de este hecho muchas familias del municipio empezaron a indagar en sus árboles genealógicos en busca de sus antepasados y relaciones con el abolengo aborigen.

Su relato abarcó las vicisitudes de la documentación que nos ha llegado hasta nuestros días. Gran parte de su trabajo se basa en protocolos notariales de venta de propiedades, casas, tierras, e incluso una vaca. Los archivos existentes, en el único ayuntamiento de la isla en aquel período, se encontraban guardados en las Casas Consistoriales junto a la Plaza Santa Ana y en el año 1842 sufrieron un incendio, que se cree intencionado, consumiéndose en el fuego innumerables datos y memorias irrecuperables.

El historiador lamentó la gran laguna existente de referencias históricas en la época inmediatamente después de la conquista de Gran Canaria con un lapsus de unos 72 años de los que apenas se conservan documentos. Durante su intervención proyectó imágenes de varios de los escritos que ha analizado dejando patente el mal estado de conservación de los legajos fragmentados, perforados, o amarilleados por el paso del tiempo y con la tinta borrosa.

Visitas guiadas a la exposición de Risco Caído y Espacios Sagrados de Montaña

El Cabildo de Gran Canaria ya dio comienzo a la serie de seis convocatorias establecidas dentro del programa de visitas guiadas en la exposición del Paisaje Cultural Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña, muestra itinerante que permanecerá hasta el día 23 de junio en el edificio de la calle Bravo Murillo, entrada por la calle Pérez Galdós. Una de las actividades que más impresiona en la exposición es experimentar con gafas la visita virtual a la cueva de Risco Caído y el contemplar a vuelo de dron los paisajes sobrecogedores del ámbito.

Más de un centenar de personas disfrutarán de la riqueza de contenidos de la exposición que cuenta con diversas secciones y de la experiencia virtual que ofrece la muestra. El miércoles 13 de junio se efectuaron ya las dos primeras visitas con casi medio centenar de participantes, y los días 19 y 21 de junio a las 12.00 y a las 18.00 horas, otras 60 personas podrán también informarse en primera persona de los valores, atributos y características de este paisaje cultural.